¿DONDE ESTÁN LOS LADRONES?

La imagen destacada es el nivel de hacinamiento de la carcel de Neiva, que es similar a la de la mayoria de carceles del país vs el apartamento con cuatro habitaciones donde Andres Felipe Arias cumple su condena.

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Twitter: @vgaviriadiaz

Veía por estos días un capítulo de una interesante y bien producida serie (con tremendos actores), de esas que nos ha llevado a consumir NETFLIX de forma casi adictiva, su nombre es “Better Call Saul”. En términos muy generales es la historia de un abogado gringo que busca sobrevivir y mantener algo de ética en un mundo de rapiña en el que las grandes firmas litigantes no se caracterizan precisamente por esos principios. En el capítulo en mención una pareja de clientes (esposa y esposo) increpan al abogado porque no entienden como ellos (que solo se robaron millón y medio de dólares del erario público) van a ir a la cárcel (por la reducción de penas gestionada por el jurisconsulto) al igual que ladrones y asesinos.

En Colombia pasa algo parecido, hay un odio naturalizado por esos “ladrones”, los que meten a la cárcel y no por los que se visten de saco y corbata y generalmente gobiernan o posan de gente de bien.  Recuerdo algún contacto de Facebook a propósito de una denuncia que hice de la situación carcelaria y la masacre en la Cárcel La Modelo del 21 de marzo, me increpó, defendiendo los asesinatos y de hecho afirmando su apoyo a la pena de muerte. Esto es algo así como un odio a los pobres y no a quienes nos empobrecen; algo así como la criminalización de la pobreza que subyace en nuestro Código Penal y las políticas de seguridad nacional.

Por alguna extraña razón (la verdad no tan extraña si se fijan muy bien en los estándares de belleza que difunden en Caracol y RCN, cuales los buenos y cuales los malos de las novelas, entre otros) el estar mal vestido, tener la piel más oscura y no estar al día con los estándares de la belleza da más años de cárcel en Colombia. De hecho, me viene a la cabeza la “tristeza” de la pareja del heredero político del señor de los crocs, junto a su esposa, luego de que le dieran un “apartamento en Batallón del ejercito por cárcel”, por el millonario robo de Agro Ingreso Seguro.

De dónde sacó Andrés Felipe Arias los 100.000 dólares para quedar ...
Andrés Felipe Arias fue condenado a 17 años de cárcel por su gestión cuando era Ministro de Agricultura de Álvaro Uribe Velez, y la asignación de mas de 26 mil millones de pesos a sectores cercanos al gobierno, por medio de Agro Ingreso Seguro, programa que fue diseñado para los pequeños propietarios. Así mismo por irregularidades en Convenios con el IICA de hasta 100 mil millones de pesos.

Y bueno, en la foto nos dio algo de tristeza por él, tan “bien puestecito que se ve” y su esposa, “tan de bien”. Pero a él lo condenaron acá hace como diez años, se escapó a Estados Unidos y lo devolvieron porque allá no le sirvió mucho su apellido ni el nombre de su padrino político. Y hoy tenemos una situación muy parecida, hasta en el nombre.

Se llama Colombia Agro Produce, un programa administrado por Finagro (que es una entidad financiera de capital mixto, ósea buena parte de presupuesto del Estado) para apoyar a los campesinos en tiempos de COVID-19 y que se supone debe priorizar la financiación de pequeños agricultores. De hecho, en una resolución (18) del 2019 se define que los recursos de Finagro en no menos del 40% deben ir destinados a pequeños productores y en ningún caso pueden destinarse mas del 20% de los recursos a grandes productores. Y hoy, según denuncias de la Contraloría, de este “Colombia Agro Produce” el 94% está destinado a grandes productores, a medianos solo el 3,6% y pequeños productores el 1,8%. Ósea, que los grandes créditos se entregan a empresas que no lo necesitan.

La misma denuncia se hace ya no solo sobre los recursos de la emergencia. Finagro es uno de los mayores colocadores de crédito oficial en el país y del 1 de enero al 31 de marzo de 2020, sus colocaciones en total superan los $6,1 billones, de los cuales $4,8 billones (el 78%) han sido para los grandes beneficiarios, que son personas con activos superiores a los 5.000 salarios mínimos mensuales. No precisamente los campesinos que están produciendo la papa, la yuca, la cebolla, el tomate y en general, los productos de la tierra que hoy no dejan morir de hambre a colombianas y colombianos.

 Y bueno, cuando se revisa quienes son los “grandes productores” beneficiarios de los créditos y se compara con los financiadores de la campaña de Iván Duque, se van a encontrar con algunas sorpresas que darían para otro artículo, parecido al que generaría el revisar los conflictos de intereses de la canciller.

Caricatura del #Yeyo.

Y hay que seguir hablando de ladrones y Ladrones. Porque no hay que dejar en el olvido los mercados para las ayudas en Arauca (departamento) del Atún a casi 20 mil pesos en el marco de un contrato por cinco mil millones de pesos, adquiridos por el gobernador de Cambio Radical, o de Guaduas, con su alcalde del Centro Democrático y tres contratos de alimentación por 630 millones de pesos con sobrecostos hasta del 2000%, la gobernadora del clan Char y Cambio Radical que está siendo investigada en un contrato por mas de 19 mil millones de pesos, también de alimentación. En la misma línea el gobernador del Tolima, de la coalición de gobierno (MIRA, Conservador, ASI), investigado por un contrato de publicidad (por el COVID) que en dos meses cuesta más de mil millones de pesos, así como el gobernador del Casanare, también del Centro Democrático, investigado por sobrecostos del hasta el 30% en camas hospitalarias. O el alcalde de Sincelejo, electo por una alianza del Centro Democrático y Cambio Radical, investigado por sobre costos de mas de 400 millones de pesos en los contratos de alimentación para la emergencia y la lista que sigue es larga; esto es solo una pequeña muestra, pero los partidos originarios si se repiten.

Caricatura de @matador000

Y bueno, esas son las chichiguas de las que hablaba el senador Rodrigo Lara. Porque el gobierno nacional, el que va a ir detrás de las “ratas de alcantarilla” no se queda atrás, además de lo de FINAGRO (que son billones de pesos) los sobrecostos en el “millón de mercados” adquiridos por la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo son de casi 30 mil pesos por cada uno, ahora multiplique. Así como el contrato del ejercito denunciado por Blu (un solo contrato que se revisó) que paga tapabocas N95 a 45.000 pesos cada uno, cuando en el mercado su precio ronda los 15.000 pesos.

Lo otro es la denuncia que han querido ocultar por todas partes y con falaces argumentos de la base de datos usadas para el programa “Ingreso Solidario” que pretende apoyar a los mas vulnerables en el marco de la pandemia y que no están en los clientelares programas de Familias, abuelitos y jóvenes en acción. Bases de datos erradas para consignar (eso si chichiguas) a millones de personas que lo necesitan, pero en donde había dos personas por cédula, nombres inexistentes, muertos cobrando, etc. ¿Será que ahí estaban las cédulas falsas que denunciaba Aida para las elecciones? ¿O los jurados de votaciones denunciados por Benedetti? ¿Quién le hace control entonces a las bases de familias en acción, jóvenes en acción o quien garantiza que no voten los muertos en las elecciones, cuando en Colombia ni software propio de conteo tenemos?

Caricatura de Bacteria @eltajalapiz

Y finalmente, los bancos (acá caben las AFP, las constructoras, entre otros que son de los mismos dueños), los benefactores bancos. Hace unos días los noticieros abrieron con la “millonaria donación” de uno de los hombres más ricos del mundo, Sarmiento Angulo, quien generosamente aportó 80 mil millones de pesos, a lo que no se le quedó atrás los otros billonarios, los Santo Domingo, donaron 100 mil millones y claro eso suena a mucho dinero; pero lo que no nos dijeron es que, por ejemplo, la donación de don Julio Mario le iba a generar exenciones en el pago de impuestos de hasta por 130 mil millones de pesos. O peor, que el gobierno nacional, por medio de una de las jugaditas de las ya conocidas del ministro (amigo de parapolíticos) y dueño y señor de los bonos de agua, Alberto Carrasquilla les iba a generar unas cuantas ganancias más.

Los bancos, ya no solo van a ganar con el aplazamiento (refinanciación) de las deudas de los colombianos y colombianas (gracias a su generosidad) y a los ingentes intereses que eso les va a generar, sino que el gobierno nacional a través del Banco de la República (que maneja los recursos de la nación) les prestó dinero, por medio de una figura compleja que en otro momento explicaré, para que compren títulos de deuda pública y con un interés de 6% pueden obtener hasta 500.000 millones de pesos, ósea, medio billón de pesos de ganancias; cuando hoy las pequeñas y medianas empresas están quebrando porque los bancos no les prestan y los campesinos no tiene con que seguir sembrando para alimentar a los colombianos y colombianas. Y la gente sigue bajando de sus barrios a protestar, porque tienen pura y física hambre.

¿Y siguen creyendo que los ladrones son los que están encerrados en las cárceles?

Pd. No, al final con el título no pretendía hablar de Shakira.

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