Foto: David Díaz Arcos.

El pueblo de Ecuador es superior a Lenín Moreno

El pueblo de Ecuador ha demostrado que otro mundo sí es posible, con inteligencia/planificación y decisión/acción. La implementación de la receta neoliberal en Ecuador fue como encender un fósforo cerca de un barril de gasolina que hizo explotar el malestar social. Encontró una considerable oposición popular.

Resistencia/empoderamiento, porque ya no basta con tan sólo tolerar, aguantar o sufrir a los gobiernos antipopulares. Resistir y a la vez empoderarse a fin de conseguir el poder de hacer justicia social y construir un mundo justo. Resistencia/empoderamiento para alcanzar la dirección del Estado, pero no como un fin, sino como un medio para dirigir el destino de las mayorías populares.

Monumental fue el susto que sintió Lenín Moreno al querer desconocer al pueblo ecuatoriano; se equivocó si se pensó superior al pueblo de Ecuador; y la gente de Ecuador, especialmente el Movimiento Indígena, es capaz de recordarle a cualquiera que sea el mandatario nacional, que «el pueblo es superior a sus dirigentes», como dijo Jorge Eliécer Gaitán. Y no sólo es más grande que sus dirigentes, es más grande que el Fondo Monetario Internacional y sus tecnócratas con su vieja receta neoliberal de privatizar y de privar a pueblos enteros de sus riquezas materiales e inmateriales.

En su momento el Movimiento Indígena del Ecuador se opuso a Rafael Correa.

Lenín Moreno ya es un presidente sin pueblo, en el sentido de su baja popularidad, cada vez se parece más a un presidente autoproclamado. Y la verdad es que Lenín Moreno no tiene ni ha tenido pueblo, pues él se presentó a las urnas como si fuera el heredero legítimo del expresidente Rafael Correa.  Se encaramó sobre los hombros de un gigante como su inmediato antecesor jefe de Estado ecuatoriano para que el pueblo ecuatoriano lo eligiera Presidente del país.

La represión policial ordenada contra el pueblo ecuatoriano fue brutal. Reprimió a los ecuatorianos de todas las etnias. La Policía de Ecuador bombardeó con gases lacrimógenos al pueblo ecuatoriano durante las protestas (https://www.youtube.com/watch?v=vmkN94EZpXU).

El toque de queda que había anunciado Lenín Moreno mientras el pueblo ecuatoriano se encontraba movilizado presagiaba un derramamiento inconmensurable de sangre humilde; crónica de una masacre anunciada, ya que podía desembocar en un genocidio.

El gobierno de Lenín Moreno es uno de los más represivos, pero el pueblo de Ecuador dio lección de resistencia/empoderamiento, de la que el mismo pueblo ecuatoriano puede retroalimentarse cuando sea necesario.

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