Guillermo Rico Reyes, escritor y periodista

RECUPERAR LA MEMORIA DE MACONDO

Por: Guillermo Rico Reyes.

LA JUVENTUD MASACRADA.

Contaba Gabo que a Macondo llegó un día la peste del insomnio, quien se contagiaba dejaba de dormir, pero tenía otro efecto que era más peligroso que la falta de sueño, por los días en vela, se perdía la memoria.

Inicialmente el pueblo brilló, porque con tanto tiempo libre, los habitantes se dieron a la tarea de arreglarlo, pero después, todo paso sin que ellos pudieran hacer algo, sencillamente, porque la capacidad de entender los acontecimientos estaba bloqueada.

Algunos se dieron cuenta de lo que les estaba pasando, pero ya era tarde, todos estaban contaminados y, aunque marcaron con letreros los nombres de las cosas, no cayeron en cuenta que también olvidarían el significado de esos símbolos, porque olvidaron leer.

También cuenta el escritor que un día llegó un anciano que fue casa por casa he hizo beber una pócima a todos los habitantes, entonces Arcadio comenzó a ver muchos cartones con nombres, y entendió lo ridículo que se leía un aviso que colgaba del cuello de la vaca donde se leía “vaca”, por su puesto. Miró al anciano y reconoció que se trataba de Melquiades, el gitano andariego (valga el pleonasmo) que acostumbraba visitar Macondo cada año en el mes de marzo, llevando inventos y descubrimientos del mundo exterior y gran amigo de José Arcadio Buendía, patriarca de la aldea. El pueblo recupero el sueño y la memoria regresó.

Desde hace años Colombia vive la etapa de un mundo sin memoria como la que atravesó Macondo. Desde hace años, todos nos hemos contaminado del insomnio que nos ha quitado la memoria y con ella la falta de reaccionar por lo que pasa en nuestro país.

Las desapariciones forzadas y los secuestros son, desde hace años, una noticia que cada día se degenera en los titulares de los medios y en nuestra conciencia, las masacres de tribus indígenas o de familias completas que se oponen a los megaproyectos o los intereses de algún grupo armado, la corrupción que saquea el patrimonio nacional que en nada se diferencia del atraco vulgar en una esquina, la incapacidad de la justicia que no condena a los corruptos y muy discretamente lo hace con el atracador.

Hoy asistimos a la masacre del futuro del país, los niños y los jóvenes son el blanco de las balas de los sicarios del narcotráfico (que ya no son de izquierdas ni derechas) que se creen los dueños de la vida y como tal actúan, nos negamos a ver o ignoramos lo que está sucediendo en todo el territorio nacional.

Algunos tienen la aplastante teoría del “por algo será que los matan” justificando el miserable asesinato de los que caen, muchas veces hasta por defender a los que estigmatizan a esos caídos, continúan con el ejemplo que el expresidente presidiario usa en su habitual Twitter-veneno “ese es un buen muerto” “masacres con sentido social” o la que usó cuando era presidente “no estarían cogiendo café”, freses contaminadas con el veneno de su retorcido pensamiento, todas justificando los homicidios y las masacres, todas justificando y esparciendo odio entre sus seguidores en contra de sus oponentes.

Hoy Macondo asiste indiferente a los funerales de la juventud, la misma juventud a las que le cierran las posibilidades de la educación pública, la salud, la recreación, el arte y las letras, la misma juventud a la que le asesinaron unas 8 mil personas en los crímenes de estado llamados Falsos Positivos, a la misma juventud campesina que los traen a la ciudad disque para realizar sus sueños de estudio, pero buscando que esa inteligencia se quede en la selva de cemento, porque ya preparada, serán seducidos para trabajar en las cloacas contaminantes de las grandes ciudades y pocos regresarán al campo.

Fueron más de16 jóvenes que cayeron en solo una semana en masacres cometidas en diferentes partes del país, son muchos los que dicen: “son guerras de bandas” “delincuentes que pelean por territorio”. NO, en Colombia no hay pena de muerte, hay procesos judiciales, así algunos procesados aseguren que la justicia los tiene secuestrados, el gran responsable de todo esto es el vacío de Estado. Estamos en la destrucción de una República, de nuestra República, los gobernantes de las últimas décadas se han dedicado a saquear, convirtiendo a Colombia en una Nación inviable, en la Macondo sin memoria.

Que la Peste del Insomnio representada en DUQUE y su BACRIM no nos vuelva indiferentes ante las masacres contra nuestro pueblo. Los invito a tomar la pócima de Melquiades, hagamos el esfuerzo de recuperar la memoria y reaccionemos.

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