Mié. Dic 1st, 2021

El presidente Xi Jinping de China y su esposa, Peng Liyuan, llegaron a Seattle.

China gana la batalla económica mundial

China pese al Covid-19 el PIV ha crecido el 4,9% interanual en el tercer trimestre y cierra así prácticamente brecha de producción que abrió la pandemia.

Por  David Barros / Vicente Nieves

Todos hemos escuchado afirmaciones sobre China del tipo “los chinos sólo saben copiar” o “China nunca superará a EEUU”, etc… la realidad es que a pesar del covid, su economía es la única que crece en este 2020. China produce más de lo que consume, crece a un ritmo superior a EEUU y sus mercados financieros se están expandiendo de una manera muy rápida, sólo hay que ver todas las IPOs de empresas chinas.

El orden mundial está cambiando y muchas personas se empeñan en negarlo. China es una potencia tecnológica, el porcentaje de su población con estudios superiores es cada vez mayor y sus indicadores macroeconómicos (PIB, deuda, desempleo…) son mucho más fuertes que el de las economías occidentales. Todo ello impacta en los mercados, probablemente en los próximos años los bonos y acciones chinas irán ganando cada vez más peso en las carteras de inversión a medida que las autoridades del país continúan abriendo el mercado a los extranjeros.

Mientras que Europa sufre una segunda ola de covid-19 que amenaza con truncar la recuperación económica, China, primer epicentro de la pandemia, se aúpa en la parte alta de la ‘V’ que dibuja su recuperación económica. El PIB ha crecido un 4,9% interanual en el tercer trimestre y cierra así prácticamente la brecha de producción que abrió la pandemia. Casualidades de la vida, resulta que el país en el que comenzó esta crisis contaba con la economía mejor posicionada para ‘sacar tajada’ de la nueva demanda que ha generado el covid-19.

China será el único país de los grandes que terminará el año con crecimiento positivo. Además, para el año 2021 los expertos prevén un avance de entre el 7 y el 8% tras haber crecido alrededor de un 2% o 3% este 2020, el mismo año en el que España y otros muchos países sufrirán la mayor recesión económica en más de medio siglo.

China es sin duda el vencedor (en términos económicos) de esta crisis global. Pocas veces una recesión económica global ha ayudado a impulsar las exportaciones de un país. Además, este incremento de las ventas de productos chinos al exterior ha supuesto un cambio de tendencia importante, ya que las exportaciones chinas venían perdiendo fuerza en los últimos meses, sacudidas por la desaceleración económica y el auge del proteccionismo.

Los exportadores de China han ido ganando cuota de mercado desde que salieron de la crisis del covid-19. De los 20 principales exportadores del mundo, la cuota de mercado total de China ahora es de 25%, en comparación con un promedio del 20% en 2017-19. «Un aumento tan rápido no se había visto en crisis mundiales anteriores. Las exportaciones chinas han crecido sorprendentemente este año, lo que ha llevado a que la balanza comercial contribuya claramente de forma positiva al crecimiento del PIB«, apuntan desde Allianz.

«El comportamiento de las exportaciones de China este año ha sido más fuerte de lo esperado. Después de una fuerte caída a principios de 2020, las exportaciones del país han registrado un crecimiento positivo, la única economía importante que lo ha hecho», explica Hunter L. Clark, economista de la Fed de Nueva York en un análisis publicado esta semana.

«Sin embargo el crecimiento no se ha producido en todas los bienes, sino que se ha concentrado en áreas donde la estructura de exportación de China estaba bien posicionada para aprovechar la crisis global, es decir, la producción de suministros médicos y todos los bienes que se usan para el teletrabajo o las clases escolares a distancia», comenta este investigador del banco central de EEUU.

Otra razón que ha sido clave para el éxito chino es lo que se conoce en inglés como el efecto ‘first in, first out’ (primero en entrar, primero en salir’). China fue el primer país en entrar en la crisis y el primero en salir, además el buen hacer de las autoridades y la población ha permitido que la segunda ola del virus no haya llegado al ‘gigante asiático’, mientras que el resto de economías están sufriendo las consecuencias. «El país fue el epicentro original de la crisis e implementó el primer confinamiento y bloqueo económico del mundo el 23 de enero… China ha seguido esencialmente una estrategia de eliminación del covid-19, uno de los únicos países que lo ha hecho con éxito».

Tras recibir el primer golpe, unas medidas muy estrictas cortaron la hemorragia, lo que permitió a China poner toda la maquinaria productiva a funcionar cuando el resto de países tenían a sus economías ‘hibernando’. Esta rapidez para controlar el virus y volver a la normalidad ha permitido al país producir y exportar todo lo que las economías afectadas no podían generar porque se encontraban en el confinamiento. China ha abastecido al mundo en lo peor de la pandemia y eso ha beneficiado a su economía de forma evidente, al menos, en el corto plazo. En el largo plazo la situación puede cambiar.

La economía china ya estaba prácticamente funcionando al completo al final del primer trimestre. «El PIB creció casi un 60% en el segundo trimestre (en términos anualizados, la forma de medir el PIB de los americanos) y en agosto la producción industrial ya estaba un 3% por encima de su nivel previo al covid. El consumo y los servicios no se han recuperado con tanta fuerza, pero incluso esos sectores han crecido a un ritmo mensual decente», señala la nota de la Fed.

El dato publicado este lunes del tercer trimestre ha mostrado un nuevo avance interanual (+4,9%), que ha terminado de cerrar la brecha con los niveles previos al covid. ¿Qué quiere decir esto? China tendrá todo el cuarto trimestre del año para lograr que su producción anual sea más grande que la de 2019: en medio de una crisis global sin parangón, la economía de China se expandirá. 

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Los datos  siguen siendo sorprendentes. Las exportaciones de China en septiembre registraron un incremento respecto del mes anterior del 1,9%, pero del 9,9% en términos interanuales, hasta 239.760 millones de dólares (203.344 millones de euros),

Una vez que pase la crisis del covid, es probable que las exportaciones de China vuelvan a la senda de crecimiento previa a la pandemia, lo que incluye una pérdida gradual de participación de mercado en otros países a la par que el país pondrá el foco en la autosuficiencia. Pero por ahora, los productos made in China siguen ganando terreno: «El crecimiento de las exportaciones se mantuvo sólido en septiembre, respaldado por los envíos de productos textiles y electrónicos, que han crecido notablemente desde el segundo trimestre, lo que ha resultado en importantes ganancias en la cuota de mercado exportadora de China», indica el analista Tommy Wu desde Oxford Economics.

¿Qué está exportando China?

No debería sorprender que los dispositivos electrónicos y otras máquinas ocupen un lugar preponderante en el comercio de China, ya que comprenden el 44% de las exportaciones totales de bienes del país. Pero al diseccionar esta categoría «encontramos que las mayores contribuciones al crecimiento provinieron, con mucho, de los ordenadores portátiles, tabletas, teléfonos móviles y tipos de bienes similares, que crecieron entre un 20 y un 30% y contribuyeron con 2 puntos porcentuales al total del crecimiento de las exportaciones. Ciertos equipos médicos y quirúrgicos representan solo alrededor del 1% de las exportaciones de China, pero crecieron algo más del 70% y contribuyeron con otros 0,4 puntos porcentuales. Estos flujos comerciales claramente han sido impulsados principalmente por el aumento del teletrabajo y la formación a distancia», asegura Hunter L. Clark.

El crecimiento en la categoría ‘textil’ ha sido bastante importante. Esta rama se ha visto impulsada por un crecimiento verdaderamente explosivo de equipos de protección personal (PPE) y equipos médicos similares para uso doméstico y profesional. «De hecho, las exportaciones de China al mundo de mascarillas crecieron más de un 3.400% en mayo, y aún aumentaron un 970% en agosto». No obstante, esta categoría tiene menor peso en el conjunto de las exportaciones que la anterior, lo que no quita que haya contribuido también de forma muy positiva al auge de las ventas al exterior.

¿Un gol de China a Trump?

China no solo ha salido más rápido de la crisis que nadie, sino que además ha logrado incrementar las exportaciones de sus bienes a EEUU en plena guerra comercial. A pesar de los aranceles aprobados en los últimos años, el país gobernado por Donald Trump ha tenido que recurrir a China para adquirir muchos bienes necesarios en la lucha contra el covid-19 que EEUU es incapaz de producir de la noche a la mañana.

«El papel de China como proveedor mundial de suministros médicos a Estados Unidos es particularmente destacado… las importaciones totales de EEUU de estos artículos aumentaron de forma general, mientras que las mascarillas y los guantes triplicaron su promedio mensual. China ha aportado casi todo este aumento. Como resultado, Estados Unidos se ha beneficiado enormemente de la capacidad de China para ampliar rápidamente la producción de suministros médicos esenciales«, afirma la nota de la Fed.

Pese a todo, este impulso no debería prolongarse eternamente. Por un lado, cabe la posibilidad de que se encuentren métodos más eficaces de combatir la propagación del covid-19 y volver a una situación más parecida a la de 2019. Por otro lado, los países comenzarán a producir parte del material que están importando de China con el paso del tiempo. Todo hace indicar que en algún momento las exportaciones del gigante asiático retornarán a la tendencia previa a la pandemia.

Pero hasta que eso suceda, la economía de China ganará terreno en el peso del PIB mundial, recortando la distancia que aún tiene con EEUU. Hasta la fecha, el resumen es que «en términos puramente económicos, la lucha de China contra la crisis de la pandemia ha sido todo un éxito… Además, la puesta en marcha de diversas medidas estructurales, como la promoción de un mayor progreso tecnológico y una mayor autosuficiencia, deberían reforzar el potencial de crecimiento a largo plazo de China y hacerlo menos vulnerable a las medidas comerciales de EEUU«, comentan los analistas de Deutsche Bank. Pekín aspira a convertirse en la mayor potencia económica del mundo antes de lo previsto.

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