El alto cargo iraní afirmó que la administración republicana enfrenta una debacle institucional tras los comicios de medio mandato, en paralelo a reportes sobre disputas internas y posibles destituciones en el equipo de seguridad nacional.
Las repercusiones de la derrota del Partido Republicano en las recientes elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos continúan generando reacciones en la cúpula política de Irán. Mohsen Rezaei, miembro del Consejo de Discernimiento del Sistema de la República Islámica, declaró este sábado que el gobierno estadounidense ha sufrido un colapso simultáneo en el plano militar y electoral.
Según las declaraciones de Rezaei, la administración de Donald Trump enfrenta un escenario de retiro forzado de sus principales figuras institucionales. El alto cargo iraní sostuvo que el vicepresidente J. D. Vance admitió de facto el revés político, al tiempo que apuntó que el secretario de Estado, Marco Rubio, se encuentra próximo a dejar su cargo y que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, afronta una inminente destitución. Con tono crítico, Rezaei ironizó además sobre la situación del liderazgo militar regional, afirmando que el comandante del Comando Central de los Estados Unidos (Centcom) terminó relegado a funciones mediáticas como conductor de un podcast.
Disputas internas en la Casa Blanca
En paralelo a las valoraciones desde Teherán, la prensa estadounidense comenzó a reflejar la magnitud del impacto político interno. El diario The Wall Street Journal informó este sábado sobre una agudización de las pugnas al interior de la administración Trump respecto a la continuidad y el rumbo estratégico de la guerra contra Irán.
Las diferencias de criterio entre los halcones del gabinete y los sectores partidarios de contener la escalada militar se han profundizado tras el varapalo electoral, que despojó a los republicanos del control de ambas cámaras del Congreso estadounidense.
Ante los resultados adversos en las urnas, el propio presidente Donald Trump insinuó la realización de cambios profundos y relevos en la estructura de su gobierno.
Fuentes de la Casa Blanca señalan que el mandatario evalúa reestructuraciones ministeriales y ajustes en las carteras de seguridad y diplomacia para contener la crisis política, mientras la oposición demócrata se alista para asumir las presidencias de comités clave en el Capitolio federal.





