Sáb. Oct 23rd, 2021

Resultados electorales en Perú, Ecuador y Bolivia ¿Qué lecciones nos dejan?

El reciente domingo 11 de abril, incluso cuando la segunda ola de la pandemia COVID19 mostraba su poder aterrador en la región, la ciudadanía de Perú, Ecuador y Bolivia fue convocada a las urnas para elegir a sus autoridades políticas. Éstas, algunas de las lecciones que nos dejan  para la región.

En el caso de Perú, luego de un tumultuoso período constitucional (de cinco años) en el que desfilaron abruptamente cuatro presidentes, y dos congresos legislativos, cerca de 25 millones de electores fueron convocados a votar, de manera obligatoria, incluso en el «pico pandémico», por un President@ y sus dos vicepresident@, 130 congresistas y 5 representantes supranacionales.

El electorado peruano acudió a las urnas, y aleccionó al bicentenario Perú oficial asentado en Lima y ciudades principales, que el Perú no es Lima, ni son únicamente las ciudades, mucho menos es lo que los medios corporativos intentan instalar en el imaginario peruano. El Perú también es el área rural, los mundos andino amazónicos.

De 18 candidatos, los peruanos eligieron a Pedro Castillo, un campesino de Chota, Cajamarca, fundador de las rondas campesinas, dirigente magisterial, profesor rural de primaria. Era el más invisibilizado por los medios corporativos durante la campaña. Llenó plazas y calles de seguidores durante su campaña, incluso venciendo el COVID19, pero los medios empresariales jamás lo mostraron.

La estrategia de Castillo, y del partido político Perú Libre, fue: utilizar la imagen y aceptación de Pedro Castillo en la red de profesores a nivel nacional, visitar/avanzar en el territorio peruano a pie y a caballo, y montarse, con todas sus limitaciones, en sus propias plataformas en las redes sociales.

A Pedro Castillo lo conocí por su página de Facebook. Allí tenía registrado su número, y a mi primer mensaje de WhatsApp me respondió. Luego respondió a mi llamada… Ese es Castillo: un actor campesinos de las calles que se volvió en un actor red sociodigital, sin contratar o construir influencer financiados…

Su propuesta prácticamente versa en fortalecer la economía peruana revisando los contratos de privatización de bienes y servicios, creando nuevas empresas públicas, para hacer del Estado un actor económico. Además, promete convocar a un nuevo proceso de asamblea constituyente para la redacción de una nueva Constitución Política porque la que rige actualmente en el Perú fue aprobada por la dictadura de Alberto Fujimori para implantar el sistema neoliberal.

De esta manera, el próximo 6 de junio, en segunda vuelta, el Perú decidirá en las urnas la disyuntiva de: o continuar bajo el letal sistema neoliberal u optar por la propuesta de Pedro Castillo.

Ecuador optó por un banquero que promete perfeccionar el sistema neoliberal

En el Ecuador, cerca de 12 millones de electores estaban convocados para elegir en segunda vuelta a su nuevo Presidente de la República de dos opciones: Guillermo Lasso, banquero neoliberal, y Andrés Arauz de tendencia progresista que prometía retomar lo que Rafael Correa había emprendido cuando fue gobierno.

Las y los ecuatorianos optaron, luego de una campaña electoral teñida de mentiras, calumnias, entre los candidatos, y el llamado al voto nulo por parte del candidato presidencial de Pachakutik que quedó en tercer lugar en la primera vuelta, por el banquero Lasso.

Guillermo Lasso promete estabilizar e impulsar la destrozada economía del país suprimiendo las barreras legales que aún impidieron a Lennin Moreno privatizar por completo el país. El temido y postergado «paquetazo económico» será una realidad en Ecuador. La mayoría de electores optó por esta vía.

Vergonzosa, y aleccionadora para la región, fue la actitud política de dirigentes de movimientos indígenas que en varias oportunidades destituyeron presidente, pero no pudieron constituir gobierno indígena. El partido Pachakutik, creado por movimiento indígena CONAIE, luego de quedar en el tercer lugar, con su convocatoria al voto nulo, confundió a sus votantes y terminó apoyando, en los hechos, al triunfo del banquero Lasso.

Veremos cuál será la actitud de las organizaciones indígenas con sus dirigentes irresponsables, y ante el anuncio implícito del paquetazo económico, y el afianzamiento del sistema neoliberal.

Bolivia, ratifica su vocación democrática plural

Luego del Golpe de Estado, y cerca de un año del gobierno de facto de Jeanine Áñez, Bolivia ya vivió tres procesos electorales, incluso en tiempo de pandemia.

El pasado 7 de marzo, más de 7 millones de electores fueron convocados a las urnas para elegir 9 gobernadores y 336 alcaldes. De esos 9 gobernadores, 4 no lograron conseguir mayoría absoluta o imponerse con 10 puntos por encima de su contendor. Por ello, para el domingo 11 de abril, en los departamentos de Tarija, Pando, Chuquisaca y La Paz, se convocó a la segunda vuelta electoral.

Según resultados no oficiales, el Movimiento Al Socialismo (MAS) en función de gobierno, perdió en los 4 departamentos, sobre todo en La Paz, sede de gobierno (con mayor cantidad de electores). De confirmarse estos resultados, el MAS sólo tendría 3 de los 9 gobiernos regionales.

Con estos resultados, Bolivia se autoafirma en su vocación democrática participativa, incluso muy a pesar del Golpe de Estado y la pandemia, pero no está de acuerdo con la actitud verticalista/inconsulta de los dirigentes del partido de gobierno, en especial del ex Presidente Evo Morales. «Evito tiene que recapacitar sus decisiones», indica uno de los comunicadores de los movimientos sociales consultados en Bolivia.

Lecciones que nos deja resultados electorales de Perú, Ecuador y Bolivia

El electorado de Abya Yala, con su conducta democrática del 11 de abril reciente, nos indica que incluso en tiempos de pandemia sí es posible acudir a las urnas, venciendo el miedo, con las medidas de cuidado.

Desde el Perú, el electorado nos indica que el centralismo político electoral digitado/decidido desde Lima no es ninguna sentencia divina infranqueable. Incluso se puede vencer en las urnas, desde  la Abya Yala profunda, al creciente ejército de influencer o net ceter financiados por las oligarquías en las redes sociales y en los medios tradicionales.

Bolivia nos dice que derrotar el Golpe  de Estado y volver al poder no fue fruto únicamente del «fenómeno político» de Evo Morales. Incluso se puede y se debe castigar desde las urnas a nuestros amados compañeros cuando éstos no escuchan o no obedecen a los pueblos en sus decisiones. Evo Morales, debe entender ello.

Desde el Ecuador, las y los electores, muy a pesar que se pusieron la soga al cuello, nos dicen que las tendencias progresistas en Abya Yala son y será fruto del trabajo constante. Organizar, comunicar, formar, movilizar, articular, para crear poder plurinacional. No se puede vencer al neoliberalismo en las urnas únicamente difundiendo los logros de las glorias pasadas, por más que éstas sean recientes.

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