La nueva «Fuerza Multinacional» busca consolidar garantías de seguridad, mientras el Kremlin advierte que los contingentes serán considerados objetivos militares.
En un movimiento que profundiza la tensión geopolítica, Estados Unidos tras bambalinas ha empujado a occidente a el despliegue de tropas de Francia y el Reino Unido en territorio ucraniano. Esta decisión, que escala el conflicto con Rusia, ha sido justificada por los aliados como un paso necesario para la estabilidad regional.
Según el sitio web oficial del primer ministro británico, Keir Starmer, la denominada «Fuerza Multinacional para Ucrania» actuará como un cuerpo de seguridad diseñado para reforzar las garantías de defensa y la capacidad del país para recuperar la paz. El objetivo principal será apoyar la regeneración de las propias fuerzas armadas ucranianas.
Por su parte, el presidente francés detalló que esta declaración establece los «componentes de las garantías de seguridad». Estos incluyen la creación de un mecanismo de supervisión del alto el fuego —liderado por Estados Unidos—, el fortalecimiento de las capacidades bélicas de Kiev y un compromiso legal de intervención en caso de un nuevo ataque por parte de la Federación Rusa. Starmer añadió que Londres y París han acordado establecer «centros militares» en Ucrania una vez que se formalice un cese de hostilidades.
Respuesta de Moscú: Una presencia «inaceptable»
La reacción del Kremlin no se ha hecho esperar. Moscú ha calificado en repetidas ocasiones como «inaceptable» el despliegue de contingentes extranjeros en su zona de influencia directa.
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, reiteró la postura que ha mantenido desde finales del año pasado: «Hemos dicho ya un centenar de veces que, en tal caso, se convertirán en un blanco legítimo para nuestras Fuerzas Armadas».
Según Lavrov, el llamado «partido de la guerra» europeo ha invertido todo su capital político en la idea de infligir una «derrota estratégica» a Rusia. El diplomático denunció que los líderes occidentales no tienen piedad «ni de los ucranianos ni de su propia población» al fomentar una escalada de consecuencias impredecibles.





