Once legisladores enviaron una carta formal a los secretarios de Estado y del Tesoro y al fiscal general interino, cuestionando el respaldo del presidente estadounidense al candidato momentos antes de la segunda vuelta del 21 de junio.
Un grupo de once congresistas demócratas de Estados Unidos, encabezado por Jesús «Chuy» García (Illinois), remitió una carta formal a Marco Rubio, secretario de Estado; Scott Bessent, secretario del Tesoro, y Todd Blanche, fiscal general interino, en la que expresan «profunda preocupación» por lo que describen como una injerencia abierta de altos funcionarios del gobierno de Donald Trump —incluido el propio mandatario— en la elección presidencial de Colombia.
Entre los firmantes de la misiva también figuran Greg Casar (Texas), Rashida Tlaib (Michigan), Delia Ramírez (Illinois), Nydia Velázquez (Nueva York), Pramila Jayapal (Washington), Jan Schakowsky (Illinois), Summer Lee (Pensilvania), Maxwell Alejandro Frost (Florida), Jonathan Jackson (Illinois) y Mike Quigley (Illinois).
La injerencia de Trump, reconocida por el propio presidente
Según el documento, la administración Trump respaldó de forma «abierta y contundente» al candidato Abelardo de la Espriella, a quien describen como una figura con un historial «profundamente preocupante» que iría en contravía de los intereses e, incluso, de las leyes de Estados Unidos. Los legisladores señalan que el propio Trump y varios republicanos del Congreso hicieron campaña pública a su favor.
Los firmantes destacan además que Trump llegó a insinuar que, en caso de que De la Espriella perdiera los comicios, Colombia podría perder el respaldo estadounidense, su principal socio comercial y de seguridad. Para los congresistas, esa intervención directa en un proceso electoral extranjero resulta incompatible con los principios de soberanía nacional y no intervención que sostiene el derecho internacional.
La carta detalla una serie de cuestionamientos sobre la trayectoria del entonces candidato:
- Vínculos con las AUC. De la Espriella habría mantenido relaciones cercanas con dirigentes de las Autodefensas Unidas de Colombia, organización paramilitar y de narcotráfico que Washington designó como grupo terrorista extranjero en 2001, señalada por los legisladores como responsable de masacres, desapariciones forzadas, tortura y tráfico de drogas.
- Defensa de líderes paramilitares. Además de representarlos jurídicamente, habría fundado y dirigido una organización presuntamente financiada por las AUC —identificada en otros reportes como Fipaz— para ampliar su influencia política, y habría hecho campaña para bloquear extradiciones de jefes paramilitares reclamados por narcotráfico en Estados Unidos, además de presionar por indultos que garantizaran impunidad.
- Oposición al Acuerdo de Paz de 2016. Los congresistas afirman que se opuso a la implementación de ese acuerdo, incluidas las instituciones creadas para dar justicia a víctimas de desaparición forzada y homicidio.
- Origen cuestionado de su fortuna. Antiguos clientes lo habrían acusado de apropiarse de fondos destinados presuntamente a sobornar a actores judiciales, y algunos de sus asociados habrían sido vinculados con esquemas de fraude electrónico.
- Empresas y propiedades en Florida. Él y su esposa estarían relacionados con al menos catorce empresas registradas en ese estado y con adquisiciones inmobiliarias millonarias cuyo origen de fondos no sería claro. Los legisladores señalan que al menos una de esas transacciones pudo haber sido financiada parcialmente por Alex Saab, señalado operador del gobierno de Nicolás Maduro que enfrenta una acusación federal por lavado de dinero en el Distrito Sur de Florida.
Los firmantes solicitaron a Rubio, Blanche y Bessent que, dentro de sus respectivas jurisdicciones, investiguen el origen de los fondos utilizados para financiar las inversiones de De la Espriella en Estados Unidos y que pidan a Trump que cese su injerencia en la elección colombiana. Los legisladores subrayaron que el gobierno estadounidense debe respetar, y no socavar, la democracia y la soberanía de sus vecinos en la región.
La carta fue enviada días antes de la segunda vuelta presidencial del 21 de junio, en la que De la Espriella se impuso al candidato de izquierda Iván Cepeda, consolidando un giro hacia la derecha en uno de los países más influyentes de la región. Tras su victoria, los señalamientos de los congresistas volvieron a cobrar relevancia pública en Estados Unidos y Colombia.
Carta







