El presidente ruso vinculó el episodio al neonazismo durante los actos por el Día de la Armada en San Petersburgo
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, relató este domingo durante una reunión en San Petersburgo, en el marco de los actos conmemorativos del Día de la Armada rusa, un episodio que atribuyó a un soldado ucraniano y que presentó como muestra del «nacionalismo extremo» que, a su juicio, define al Ejército de Kiev.
Según explicó el mandatario, la historia procede de un reporte de una transmisión de radio interceptada en el frente al inicio de la que Moscú denomina «operación militar especial», en la que las fuerzas rusas registran las comunicaciones captadas en el campo de batalla.
El relato de Putin
De acuerdo con la versión del presidente ruso, una columna de tanques ucranianos había entrado en una localidad del Donbás. Dos tanquistas conversaban entre sí cuando, según Putin, un hombre vestido con ropa deportiva salió de una vivienda cercana. Uno de los soldados le disparó y lo mató.
Putin afirmó que, al ser cuestionado por su compañero sobre el motivo del disparo, el tanquista respondió que consideraba a los habitantes de la zona «delincuentes, bandidos, pro-Moscú, pro-Rusia» y que no le generaban compasión.
El presidente ruso describió a la víctima como un civil desarmado que, según su relato, solo había salido de su casa a mirar qué ocurría en la calle, sin que mediara ninguna provocación. A partir de este episodio, Putin sostuvo que ese tipo de conducta refleja la base ideológica del nacionalismo que, según él, alimenta al «régimen actual» en Kiev, al que vinculó directamente con el neonazismo, y advirtió que Rusia continuará combatiéndolo.
El episodio fue expuesto por Putin en primera persona a partir de un reporte de inteligencia militar ruso, por lo que no ha sido posible contrastar de forma independiente los detalles del hecho —lugar exacto, fecha o identidad de los implicados— ni obtener una respuesta de las autoridades ucranianas. Kiev niega sistemáticamente que sus fuerzas actúen con motivaciones discriminatorias contra la población del Donbás y rechaza las acusaciones de «neonazismo» que Moscú utiliza recurrentemente como parte de su narrativa sobre la guerra desde 2022.





