• diciembre 2, 2022 7:14 am

Camilo Torres: De la mano de los estudiantes a las filas del ELN

PorRosalba Alarcón Peña

Nov 7, 2021

Con la intención de dar a conocer los esfuerzos realizados por personajes nacionales e internacionales a favor de la paz de Colombia, y de contar la historia a través de diferentes textos, AlCarajoOrg publicará libros y textos que aproximan de forma verídica la lucha de la sociedad colombiana por lograr la paz en el país suramericano.

Empezamos este ejercicio con el Sociólogo, maestro, padre y revolucionario Camilo Torres, libro de la Universidad Nacional de Colombia, que será publicado en su totalidad en diferentes artículos, que recoge la esencia de sus planteamientos en sus aportes más importantes a la percepción de temas que aún siguen siendo vigentes por el alcance de los objetivos que estos se fijan en el orden espiritual, social, económico y político.

De la mano de los estudiantes a las filas del eln

El 3 de julio, Camilo regresa a Bogotá, donde se encuentra con una recepción que lo conduce en caravana desde el aeropuerto hasta las instalaciones de la Universidad Nacional. Allí ratifica su compromiso con la lucha de los colombianos y hace la promesa de no volver a salir del país hasta que la lucha revolucionaria triunfe y el pueblo esté en el poder. Este pronunciamiento trasluce la concepción cortoplacista que Camilo tiene del proceso y que en general respiraba la época que veía el triunfo de la revolución al término de algunos años. Ese mismo día la red urbana del eln le informa a Camilo la intención del Estado Mayor de entrevistarse con él en una apartada región de Santander, y de la necesidad de que esa misma noche emprenda el viaje. Camilo en compañía de Galo Burbano viaja a Bucaramanga, donde es recibido por José Martínez Quiroz, guerrillero del eln, recién graduado de abogado en la Universidad Nacional de Colombia. Continúa su viaje hasta San Vicente, entrando en contacto con un enlace campesino que lo conduce a la cita con la dirección del eln.

Con la intención de economizar tiempo y en caso de que la cita no se pudiera concretar por alguna razón, Camilo le escribe una carta a Fabio Vásquez en la que le expone sus puntos de vista sobre el momento político y el papel que él, el Frente Unido y el eln están llamados a realizar para el triunfo de la revolución. En la carta se plantea la coordinación entre el trabajo legal y clandestino, considera que debe permanecer en el trabajo amplio concientizando a la población y organizando redes de apoyo; concibe necesario la difusión de la plataforma del fu a través de un periódico de amplia circulación. Hace una lectura optimista de la situación revolucionaria del momento, asegurando que no puede ser mejor, puesto que los sectores sindicales están listos para apoyar a la lucha armada, lo mismo que la clase media, los universitarios y aun grupos de la clase alta. Habla de las posibilidades de una división en el Ejército en la que, según informaciones del capellán de este organismo, “de coroneles para abajo todo el mundo está conmigo” (Guzmán, 1968, p. 247). Camilo encuentra en la lectura que hace del momento una etapa prerrevolucionaria en ascenso y se arriesga a sugerir líneas de comportamiento inmediato para ir consolidando el proceso.2

“Me parece que lo más importante, salvo lo que ustedes piensen es: 1. Dar golpes seguros y seguidos ampliando cada vez más la base; 2. Tratar de coordinar acciones con los otros grupos, principalmente, con el moec, vanguardia del mrl, partido nuevo, orc, juventudes de la democracia cristiana, Partido Comunista. Todos tienen focos preparados; 3. Creación de grupos urbanos; 4. Compra de una imprenta y clandestinizarla; 5. Procurar la división del ejército; 6. Si lo demás resulta, plantear una marcha sobre las ciudades para la toma del poder. En este último caso yo me uniría a ustedes después de haber logrado la neutralidad del ejército. De no conseguir esto me uniría cuando el trabajo legal se me comience a dificultar demasiado. Esto depende de la represión, pero yo calculo de dos a tres meses más”. Texto tomado de Guzmán (1968, pp. 247-448).

La carta deja traslucir toda la ingenuidad política de Camilo, cargada de un gran fervor y devoción revolucionaria, de una profunda convicción en el triunfo del movimiento y de una fe ciega en la participación decidida del pueblo, las organizaciones políticas y los gremios; situación que estaba muy lejos de la realidad histórica y del desarrollo del proceso de confrontación. Para el 6 de julio Camilo veía al movimiento revolucionario en un auge preinsurreccional y calculaba que el triunfo se encontraba a pocos meses.

Una pregunta obligada es ¿cómo Camilo siendo sociólogo y habiendo acumulado la experiencia de trabajo político que poseía, podía hacer este tipo de balances? Me atrevo a arriesgar que muy seguramente contagiado por el entusiasmo que despertaba su trabajo, el que con toda seguridad se apagaba con su partida, y alimentado por la motivación de quienes lo rodeaban que veían en él el ser carismático capaz de movilizar y persuadir con su discurso a importantes sectores de masas, hacia un proyecto revolucionario que en sus propias manos no se desarrollaba.

Cuando Camilo dio a conocer al Estado Mayor del eln la carta que había escrito, éste vio la necesidad de prolongar su estadía para someter a reflexión cada uno de los puntos expuestos en el documento. Días después, Camilo había aterrizado sus apreciaciones, se aprestaba a abordar la lucha desde una perspectiva distinta

y colocaba a disposición de la organización la consigna: “La lucha es larga, comencemos ya” (Guzmán, 1968, p. 247).

En la reunión, Camilo se comprometió a trabajar en estrecha relación con el eln; a conseguir cuadros para la lucha armada; a crear conciencia nacional sobre la necesidad de esta; a propender por el acercamiento y la unidad de organizaciones rebeldes y revolucionarias; a incrementar su trabajo legal de proselitismo y educación política de los sectores populares; y a ayudar en la consecución de recursos de logística, empezando por una imprenta con la posibilidad de ponerla al servicio del trabajo amplio y clandestino del eln.

Los dirigentes de la organización consideraron conveniente colocar al lado de Camilo un militante de la organización para que lo asesorara políticamente. Designaron en esta tarea a Jaime Arenas y lo hicieron a través de una carta que Camilo le entregó a su llegada a Bucaramanga. En ese sentido, Fabio le envía una carta a José Manuel Martínez Quiroz, en ese momento jefe de la red urbana, en la que presenta la inquietud que la dirección del eln tiene en relación con el trabajo que otras fuerzas políticas realizan con Camilo y la necesidad de vigilar su actividad manteniendo firme su decisión de trabajo con el eln (Arenas, 1971).

Camilo regresa del primer encuentro con la guerrilla con una perspectiva renovada y distinta de su compromiso. Su discurso comienza a tornarse más radical: la lucha armada, el abstencionismo y la unidad del movimiento político de izquierda, en la perspectiva de crear un Frente Popular, son los ejes en torno a los cuales gira. La incorporación de Camilo al eln le da a la organización una perspectiva distinta. En gran medida Camilo representa la posibilidad de darle al movimiento un carácter nacional, superando el localismo de su origen y haciendo factible canalizar hacia la organización simpatías de las que gozaba Camilo como líder y dirigente político.

Al regresar a Bogotá, Camilo se reúne con Jaime Arenas, Julio César Cortés, Hermías Ruiz y Margarita Olivieri, les da a conocer detalles de su conversación con el Estado Mayor del eln y les explica el alcance de su compromiso, los acuerdos a los que llegó y el sentido que en adelante ha de tomar su acción política. En esta reunión, Julio César Cortés y Hermías Ruiz expresan su deseo de vincularse como militantes al eln, convirtiéndose en los primeros dos médicos con que ha de contar la organización guerrillera.

Rosalba Alarcón Peña

Rosalba Alarcón Peña, periodista y Defensora de Derechos Humanos, directora del portal web alcarajo.org y la Corporación Puentes de Paz "voces para la vida". Además, analista y columnista del conflicto armado de su país natal (Colombia) en medios internacionales.

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