• octubre 1, 2022 10:58 pm

Camilo Torres: El trabajo político bajo la óptica del eln

PorRosalba Alarcón Peña

Nov 14, 2021

Con la intención de dar a conocer los esfuerzos realizados por personajes nacionales e internacionales a favor de la paz de Colombia, y de contar la historia a través de diferentes textos, AlCarajoOrg publicará libros y textos que aproximan de forma verídica la lucha de la sociedad colombiana por lograr la paz en el país suramericano.

Empezamos este ejercicio con el Sociólogo, maestro, padre y revolucionario Camilo Torres, libro de la Universidad Nacional de Colombia, que será publicado en su totalidad en diferentes artículos, que recoge la esencia de sus planteamientos en sus aportes más importantes a la percepción de temas que aún siguen siendo vigentes por el alcance de los objetivos que estos se fijan en el orden espiritual, social, económico y político.

El trabajo político bajo la óptica del eln

En los tres meses que siguieron, la vida de Camilo giró en torno a la preparación y publicación del periódico Frente Unido; a la realización de giras en cumplimiento de invitaciones que se le formulan desde distintas partes del país para que dé a conocer y explique sus planteamientos; y a establecer contactos con los diferentes partidos y agrupaciones políticas de oposición para desarrollar su propuesta de Frente Popular en el que tuviesen cabida las organizaciones políticas y esa masa de “no alineados” que fue motivo central de sus preocupaciones.

Para Camilo, el semanario del Frente Unido significaba la posibilidad de generar organización y aglutinar en torno a él a sectores sociales que independientemente del origen de sus puntos de vista estuviesen de acuerdo en lo fundamental: la unidad del movimiento popular para hacer la revolución.

Para Camilo, el semanario del Frente Unido significaba la posibilidad de generar organización y aglutinar en torno a él a sectores sociales que independientemente del origen de sus puntos de vista estuviesen de acuerdo en lo fundamental: la unidad del movimiento popular para hacer la revolución. Esta posición guardaba en su interior serias dificultades para el proceso unitario propuesto por Camilo: las tradicionales prácticas dogmáticas, el oportunismo, las actividades sectarias, el recelo, los prejuicios políticos y las ambiciones de poder se hacían presentes allí para generar contradicciones insalvables que tenían que ver con el comportamiento y la arraigada cultura política de los grupos de oposición. No obstante, en medio de las pugnas y las luchas internas, Camilo fue dándole forma al proyecto, nombró un comité editorial responsable de la edición del semanario encabezado por Israel Arjona, Pedro Acosta y Enrique Valencia. Cargado de contradicciones por la complejidad de la situación interna, el 26 de mayo de 1965, aparece el primer número del Frente Unido.

Definidas las perspectivas inmediatas de la publicación del semanario y resueltas parcialmente sus dificultades económicas, Camilo reactiva sus giras. Recorre el departamento del Valle y parte de la Costa Atlántica; en Norte de Santander visita Cúcuta, Ocaña y Convención; en Santander va a Bucaramanga, Socorro, San Gil, terminando la gira en Barrancabermeja. Los escenarios de sus visitas son variados: desde las aulas de las universidades y los salones de los sindicatos, hasta los clubes de los profesionales y las plazas públicas.

En Santander, Camilo hace llegar a Fabio una carta en la que aún refleja su clara concepción cortoplacista y el entusiasmo que despierta en él la multitudinaria acogida que tiene su presencia en distintas regiones. En ella pone en conocimiento del eln las dificultades por las que atraviesan sus relaciones con los “camaradas” y solicita que se defina la situación de Jaime Arenas, quien tiene la posibilidad de viajar a Praga a ocupar un cargo en el secretariado de la Unión Internacional de Estudiantes. Camilo solicita que Jaime lo siga acompañando como asesor político y se dedique a la administración del periódico (Torres, 1965b).

El 8 de agosto, cuando se apresta a viajar a Medellín, Camilo se entera de la decisión del gobernador de Antioquia de no permitir su presencia en la ciudad. Ante la negativa de la empresa Avianca de venderle pasaje, contrata un avión de Cesna para cumplirle a la Asociación Sindical de Antioquia. Su presencia en Medellín generó un problema de orden público, motivado por la decisión del gobernador de no permitir una concentración pública en la plaza de Cisneros. Los incidentes en Antioquia pusieron de presente que una nueva situación de orden público se colocaba al frente de la actividad de Camilo. La declaratoria de estado de sitio, promulgada por la administración Valencia a raíz de los incidentes de mayo, hacía la labor proselitista más difícil. En Medellín, se había hecho evidente que el clero y el gobierno no estaban dispuestos a permitir que la acción política de Camilo se desarrollara libremente. Mediante la fuerza y el discurso se comenzó a enfrentar su activa labor de agitación y educación política. Entre febrero y agosto de 1965, Camilo desarrolla una intensa labor social y política que lo conduce, luego de agotar los espacios legales, a las filas del eln. Durante este periodo enfrenta las jerarquías eclesiásticas; renuncia a su condición sacerdotal; impulsa el proceso del Frente Unido y su periódico; lidia con la izquierda dogmática y tradicional; se reúne con los dirigentes del eln, y discute con ellos sus puntos de vista sobre el camino de la revolución colombiana; e intensifica sus giras proselitistas en las distintas ciudades del país hasta encontrarse con la persecución y la represión institucional

Rosalba Alarcón Peña

Rosalba Alarcón Peña, periodista y Defensora de Derechos Humanos, directora del portal web alcarajo.org y la Corporación Puentes de Paz "voces para la vida". Además, analista y columnista del conflicto armado de su país natal (Colombia) en medios internacionales.

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