A la izquierda la senadora Paloma Valencia, a la derecha el presidente de Colombia, Gustavo Petro.
Mientras la senadora Paloma Valencia exige investigar el mantenimiento de la flota, el presidente Gustavo Petro cuestiona la adquisición de la aeronave desechada por EE. UU. que dejó 66 militares muertos.
El trágico accidente del avión Hércules C-130 en Puerto Leguízamo, que cobró la vida de 66 uniformados, ha desatado enfrentamiento entre el Gobierno Nacional y la oposición. El centro del debate: la seguridad de la flota aérea y la transparencia en la compra de equipos militares usados.
La controversia inició con las declaraciones de la senadora y precandidata presidencial Paloma Valencia, quien exigió una «investigación transparente» sobre el siniestro. “No es aceptable que se siga poniendo la vida de nuestros soldados en riesgo con un pésimo mantenimiento de las aeronaves”, enfatizó Valencia a través de un video en sus redes sociales.
El presidente Gustavo Petro no tardó en reaccionar desde su cuenta en X, recordándole a la precandidata Paloma que el amigo de ella, el expresidente Iván Duque fue quién decidió comprar el avión Hércules en desuso de las fuerzas armadas de EE.UU. El mandatario sugirió que la falla no radica en el mantenimiento actual, sino en el origen mismo de la máquina.
«Hay que averiguar quién fue el contratista y por qué se le ocurrió a [Iván] Duque comprar una chatarra», manifestó el jefe de Estado.
Petro fue más allá al señalar que Juan Daniel Oviedo —exdirector del DANE y posible fórmula de Valencia— «debe saber» sobre dichas transacciones. El mandatario concluyó su mensaje con una frase contundente: «Un país no se defiende con chatarra y corruptos».
La aeronave con matrícula FAC 1016, fabricada por Lockheed Martin, tiene un historial que hoy está bajo la lupa:
Origen: Fue adquirida en 2018 bajo el programa de Artículos Excedentes de Defensa (EDA) de EE. UU., diseñado para transferir material que el ejército estadounidense ya no utiliza.
Entrega: Llegó al país en 2020 durante el gobierno de Iván Duque.
Puesta en servicio: Tras un Proceso de Mantenimiento Mayor (PMA) realizado por la Corporación de la Industria Aeronáutica Colombiana (CIAC), donde fue desmontada totalmente para inspección, entró finalmente en operación en 2023.
A pesar de estos procesos técnicos, el siniestro de este lunes —que dejó además 57 rescatados y 4 desaparecidos— ha reabierto el debate sobre si Colombia debe seguir recibiendo equipos militares «desechados» por potencias extranjeras.





