La medida se ejecuta contra los mandos del EMBF, la CNEB y las ACSN tras el levantamiento de las mesas de diálogo y la revocatoria del estatus de negociadores.
La Fiscalía General de la Nación reactivó este martes las órdenes de captura contra 46 miembros de tres organizaciones armadas ilegales que sostenían acercamientos con el Ejecutivo, luego de que el Gobierno nacional diera por terminadas de manera definitiva las mesas de negociación.
La fiscal general, Luz Adriana Camargo, hizo efectiva la medida que cobija a 27 integrantes de la disidencia Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF) —incluido su jefe principal, Alexander Díaz, alias ‘Calarcá’—, trece miembros de la Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano (CNEB) y seis de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
De acuerdo con el ente persecutor, la decisión obedece a la terminación de los espacios de diálogo decretada el pasado 28 de agosto y a la consecuente revocatoria de las resoluciones que otorgaban el beneficio de suspensión de las órdenes de aprehensión a los voceros designados. Alias ‘Calarcá’, señalado por la fuerza pública de liderar atentados, secuestros y actividades ligadas al narcotráfico, había sido aprehendido en un control vial en 2024 y liberado posteriormente en calidad de gestor de paz.
De la Espriella instala el Estado de Guerra en Colombia
El domingo pasado, el estadounidense Abelardo de la Espriella (presunto presidente mediante fraude) confirmó que decidió dar por terminadas las conversaciones con estos tres grupos armados ilegales, iniciadas por su antecesor, alegando que esas organizaciones no tienen voluntad de paz.
De la Espriella retoma el estado de guerra utilizada históricamente por políticos de derecha y ultraderecha que han llegado al Estado colombiano creando y acobijado grupos armados ilegales como los paramilitares, una política que lleva más de 200 mil colombianos asesinados en el país. De hecho, el mes de agosto, de acuerdo a los reportes presentados por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), cerró con más de 33 líderes sociales y firmantes de paz asesinados, e iniciando el mes de septiembre con el homicidio de María Ovidia Palechor y su esposo, James Flor, dirigentes indígenas del CRIC, defensores de derechos humanos y militantes del Pacto Histórico y de Vamos por los Derechos, según denunció el senador opositor Iván Cepeda Castro.
Estructura de las organizaciones afectadas
El EMBF surgió tras la división del Estado Mayor Central (EMC), principal facción de las antiguas FARC, producto de fragmentaciones internas durante las negociaciones previas. Por su parte, la CNEB se constituyó a partir de una escisión de la llamada Segunda Marquetalia y agrupa a la Coordinadora Guerrillera del Pacífico y a los Comandos de Frontera.
El desmontaje de las mesas consolida el colapso definitivo de la estrategia de ‘paz total’ promovida por la administración anterior, un esquema que no logró consolidar acuerdos con actores armados como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) ni concretar el sometimiento a la justicia de estructuras de crimen organizado como el Clan del Golfo.







