Aida Quilcué en diálogo con organizaciones sociales y comunidad indígena y afro en Tumaco, Nariño. Foto: Darwin Torres.
La candidata a la vicepresidencia y lideresa indígena Aida Quilcué ratifica en el Pacífico nariñense la apuesta del Pacto Histórico por la paz territorial, la soberanía económica de las mujeres y la autonomía de los pueblos.
Tumaco, Nariño – En el marco de la Minga por Colombia y la conmemoración del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, la candidata a la vicepresidencia, Aida Quilcué, inició su recorrido en Tumaco, Nariño. La jornada incluyó encuentros estratégicos con organizaciones sociales, comunidades indígenas y el pueblo afrodescendiente.
En su discurso en el Parque Colón, Quilcué enfatizó que no es aceptable para un país tan diverso como Colombia registrar más de 300 mil asesinados y 100 mil desaparecidos, según informes de Naciones Unidas y organizaciones de derechos humanos. “Hoy hemos llegado a un Tumaco que resiste por una vida distinta”, afirmó.
“En el Día de las Víctimas es imperativo recordar, más allá de los muertos, la violencia política ejercida por el hecho de pensar distinto. La violencia es discriminación y es el olvido estructural que hemos padecido. La violencia económica no es ‘la mata que mata’, sino el abandono en el que nos dejaron. Estamos aquí para decirle al país que somos presencia viva en el Pacífico y que desde aquí se construye este proyecto de nación”.
La candidata también envió un saludo al presidente de la República, Gustavo Petro, destacando su liderazgo en el proyecto político actual. “Como congresista, sigo acompañando las reformas sociales que devuelven la dignidad a nuestros pueblos: la reforma laboral, que reconoce el derecho de la gente que trabaja, y la renta básica para los mayores y mayoras que le han aportado al país”, señaló.
Defensa de la juventud y las mujeres
Quilcué rechazó la estigmatización hacia la juventud y aseguró que son ciudadanos que merecen oportunidades reales. Destacó el trabajo en la reforma a la educación para garantizar el ingreso a universidades públicas con Matrícula Cero.
Asimismo, se dirigió a las mujeres que han enfrentado el sufrimiento del conflicto, invitándolas a «descolonizar el pensamiento» para construir familias y una nación en paz. Instó a la población a no volver al pasado de violencia: “Son 300,000 muertos que no pueden repetirse. Cada vez que salíamos a exigir derechos, se nos atropellaba; algo que en este gobierno no ha pasado”.
Un llamado a las urnas
La Mayora le expresó al presidente Petro que, bajo su liderazgo, no habrá retrocesos. Sin embargo, hizo un llamado vehemente a la movilización electoral para el 31 de mayo de 2026: “Debemos replicar y triplicar esta votación. De lo contrario, retrocederemos al desmantelamiento de los derechos y de la esencia misma de nuestros pueblos”.
Enfatizó que la Minga por Colombia es una demostración de alegría y construcción territorial. Al finalizar, agradeció la presencia de la guardia campesina, cimarrona e indígena, así como de la fuerza pública, como símbolo de un nuevo país. “Esta apuesta no es de Aida; es el tiempo de los pueblos, de las mujeres y de los jóvenes, por la dignidad y por la vida”.
Encuentro con comunidades y medios
Más temprano, Quilcué sostuvo un encuentro con diversas organizaciones para dialogar sobre la economía popular. Propuso fortalecer las redes de producción local y el reconocimiento del trabajo de cuidado de las mujeres rurales. Además, se comprometió a impulsar créditos y apoyos directos para las asociaciones del Pacífico.
En su discurso, Quilcué se comprometió a fortalecer masivamente los medios comunitarios, alternativos y regionales del Pacífico. «La verdad de los territorios no puede seguir siendo silenciada por los grandes grupos económicos. Necesitamos que las comunidades cuenten sus propias historias para construir una paz real», sentenció.
Finalmente, denunció la criminalización de la protesta y la estigmatización de los pueblos originarios: “Nos dicen que por usar mochila o sombrero no sabemos gobernar. Lo que les asusta es que nuestra sabiduría no se vende. Somos sujetos políticos; somos el presente y el futuro de esta nación”. Reiteró su compromiso con la oficialización del Decreto SEIP y un modelo de salud intercultural que dialogue con la ciencia moderna.
La Mayora cerró su intervención con una sentencia de urgencia electoral: “El cambio sí se siente, pero se defiende votando”.





