El homicidio ocurre días después del ataque contra Josué Martínez en Puebla, consolidando un grave panorama de violencia condenado por Reporteros Sin Fronteras.
El periodista mexicano Alejandro Leyva Aguilar fue asesinado a tiros la mañana de este miércoles mientras desayunaba en un establecimiento del municipio de San Pablo Etla, en el estado de Oaxaca. El crimen ocurre en medio de una preocupante escalada de agresiones letales contra comunicadores en el país.
De acuerdo con testimonios de la zona, un sujeto armado se aproximó al periodista y le disparó en repetidas ocasiones. El fiscal general de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, confirmó que Leyva Aguilar recibió tres impactos de bala en la cabeza y precisó que la principal línea de investigación apunta a un ataque directo ejecutado por dos personas movilizadas en una motocicleta.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, condenó públicamente el homicidio y reconoció que Leyva era un «periodista crítico» de su administración, comprometiéndose a evitar que el caso quede impune.
«Nuestra posición es clara: que se conozca toda la verdad y que no haya impunidad. No vamos a especular ni adelantar conclusiones sobre el móvil. Lo que corresponde es una investigación seria, profesional y transparente, que determine quiénes son los responsables y permita llevarlos ante la justicia», afirmó el gobernador Jara Cruz.
Por su parte, el fiscal Rodríguez Alamilla señaló que las autoridades ya rastrean las rutas de escape de los presuntos agresores a través del análisis de cámaras de videovigilancia en la zona.
Contexto crítico de violencia contra la prensa en México
Este asesinato se suma al reciente homicidio del periodista Josué Martínez Contreras, de 39 años, ocurrido el pasado 16 de julio en el municipio de San Martín Texmelucan, Puebla. Martínez Contreras, director del medio digital Noticias San Martín Texmelucan, fue atacado a balazos en presencia de su hijo tras haber denunciado públicamente amenazas vinculadas a sus investigaciones sobre irregularidades y corrupción local.
La acumulación de atentados mortales contra comunicadores ha encendido las alarmas de organismos internacionales como Reporteros Sin Fronteras (RSF). Tras el crimen de Martínez Contreras en Puebla, el director de la Oficina de RSF en América Latina, Artur Romeu, calificó de «claramente insuficiente» la respuesta del Estado mexicano ante la violencia sistemática contra los trabajadores de la prensa.
«Abrir una investigación después de cada asesinato simplemente no basta. Estas investigaciones deben ser exhaustivas y deben implementarse de inmediato medidas que refuercen la protección de los periodistas», sentenció Artur Romeu.





