Teherán declara objetivos legítimos a los países que faciliten bases para la campaña militar de Washington, en medio de intensos ataques cruzados en el estrecho de Ormuz.
Tras los bombardeos indiscriminados de EE.UU. contra Irán, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, advirtió este miércoles que cualquier agresión contra su territorio o infraestructura estratégica recibirá una respuesta contundente, y advirtió de que los países que proporcionen apoyo logístico o militar a Estados Unidos serán considerados blancos legítimos en el conflicto.
A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de la red social X, el canciller iraní fijó la postura defensiva de Teherán ante el aumento de las hostilidades con Washington.
«Nuestra doctrina de defensa es clara: ojo por ojo. Cualquier agresión contra Irán, incluidas nuestras infraestructuras, provocará una respuesta poderosa y decisiva. Aquellos que contribuyan a dicha agresión, sea cual sea el tipo de apoyo, también serán considerados como blancos legítimos», afirmó Araghchi.
La advertencia del gobierno iraní se produce mientras la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, utiliza instalaciones militares en Catar, Baréin, Kuwait, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos para coordinar operaciones marítimas y aéreas. Teherán considera a estas naciones copartícipes en la confrontación.
A nivel internacional, el Reino Unido se mantiene como el principal aliado occidental en autorizar formalmente el uso de sus instalaciones militares —como la base de Diego García en el océano Índico y las estaciones de la RAF en Fairford, Inglaterra—. El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, dio luz verde para continuar con la política iniciada el 1 de marzo de 2026 por su predecesor, Keir Starmer, permitiendo ataques defensivos conjuntos desde suelo británico.
Escalada militar en el estrecho de Ormuz
La tensión en la región se ha intensificado tras varios días de bombardeos estadounidenses y respuestas iraníes contra posiciones militares enemigas. A esta dinámica se suma la reanudación del bloqueo naval a los puertos iraníes por parte del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
- Advertencias de EE. UU.: El presidente Donald Trump amenazó con bombardear una central eléctrica o un puente por cada ataque iraní contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz, además de reiterar que ejecutará ofensivas «con mucha fuerza» si detecta avances en el programa nuclear iraní.
- Respuesta del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria (CGRI): El brazo militar iraní aseguró que prepara una operación de gran escala y advirtió que paralizará el suministro energético regional: «No permitiremos la exportación de una sola gota de petróleo», señalando que las instalaciones petroleras, gasísticas y económicas enemigas serán destruidas si continúan los ataques contra su territorio.





