El portavoz de Exteriores Lin Jian afirma que Pekín se opone a los «bloques cerrados» ante planes de Washington para contrarrestar su influencia
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, declaró este martes que la cooperación entre países y regiones no debe estar dirigida contra terceras partes, en respuesta a los planes de Estados Unidos de aumentar la financiación de medidas orientadas a contrarrestar la influencia china en América del Norte y del Sur, África y Asia. La declaración, recogida por medios locales, reafirma la postura de Pekín frente a lo que considera intentos de aislamiento por parte de Washington.
Al referirse a los planes estadounidenses, Lin Jian sostuvo que los países deben desarrollar relaciones normales y llevar a cabo una cooperación normal sin que esta se dirija contra ninguna tercera parte. El vocero recordó que China siempre se ha opuesto a los bloques cerrados y exclusivos, y remarcó que la cooperación del país asiático con otras naciones y regiones no busca ganarse el respaldo de nadie ni entrar en confrontación con alguna parte.
Según explicó el portavoz, las actividades de Pekín en el ámbito internacional están orientadas a la protección conjunta de la paz, la promoción del desarrollo global, el mantenimiento del orden internacional y la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad. Con estas declaraciones, el Gobierno chino buscó posicionar su estrategia de cooperación como un modelo alternativo al de alianzas excluyentes.
Disputa por la influencia global
Las declaraciones de Lin Jian se producen en un momento en que Estados Unidos plantea reforzar el financiamiento de iniciativas destinadas a limitar la expansión de la influencia china en distintas regiones del mundo, entre ellas América Latina, África y Asia. Este tipo de medidas se enmarca en la competencia estratégica que ambas potencias mantienen desde hace varios años en materia comercial, tecnológica y diplomática. [Insertar detalles específicos de los planes de financiación estadounidenses mencionados, si se dispone de mayor información].
La respuesta de Pekín se suma a una serie de pronunciamientos previos en los que el Gobierno chino ha rechazado iniciativas percibidas como intentos de contención por parte de Washington. El tono de las declaraciones sugiere que la disputa por la influencia internacional entre ambas potencias continuará marcando la agenda diplomática en los próximos meses.





