Shuaa Masarwa Mansour encara al líder ultraderechista en la batalla legal para frenar la ley que prohíbe las operaciones de la agencia de la ONU.
El abogado de la agencia de Naciones Unidas UNRWA, Shuaa Masarwa Mansour, calificó de «patético» y «perro criminal» al ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, durante una tensa audiencia en el Tribunal Supremo. El choque se produjo en el marco de los recursos presentados contra la reciente legislación que proscribe las actividades de la agencia para los refugiados palestinos y prohíbe a las autoridades estatales mantener cualquier contacto con la institución.
Mansour arremetió directamente contra Ben-Gvir, quien lidera la iniciativa para expulsar al organismo humanitario de los territorios bajo control israelí. El abogado vinculó la ofensiva política contra la agencia con el contexto bélico actual, señalando que el ministro promueve la desaparición de la entidad en un escenario donde la intervención militar ha provocado la muerte de más de 22.000 menores palestinos.
Contexto
La confrontación jurídica es la última línea de defensa frente a una ley aprobada el 24 de octubre de 2024 de forma abrumadora por la Knesset con 92 votos a favor y solo diez en contra. Esta normativa, que entrará en vigor en un plazo de 90 días, busca despojar no solo de su territorio sino de su condición de refugiados a medio plazo y alterar unilateralmente las bases de una futura solución política al conflicto.
«La ley busca desmantelar al organismo y cambiar los parámetros para una futura solución política entre Palestina e Israel», sostuvo Philippe Lazzarini, comisionado general de la UNRWA. Lazzarini advirtió que esta medida no representa otra cosa que un «castigo colectivo» que viola flagrantemente la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
La efectividad de la ayuda humanitaria en Gaza y Cisjordania depende de una coordinación logística que esta ley dinamita al impedir la emisión de permisos de trabajo y de entrada para el personal de la ONU. Sin este enlace con el ejército israelí, el paso seguro de convoyes se vuelve inviable, poniendo en riesgo la supervivencia de 5,9 millones de personas que dependen de los servicios de salud y educación de la agencia.
A pesar de que auditorías independientes confirmaron en abril la neutralidad y la robustez de los mecanismos de imparcialidad de la UNRWA, el sector ultra del Gobierno israelí mantiene su campaña de descrédito. Ante el Tribunal Supremo, la defensa de la agencia insiste en que su mandato es una responsabilidad de la comunidad internacional hasta que se halle una solución justa y duradera a la situación de los refugiados.
¿Cuál es el papel de la UNRWA en los territorios palestinos ocupados?
La UNRWA se creó poco después de la fundación de las Naciones Unidas mediante la Resolución 302 (IV) de la Asamblea General, a raíz de la guerra árabe-israelí de 1948. Su objetivo es proporcionar “programas de ayuda y obras directas” a los refugiados palestinos registrados, definidos como “personas cuyo lugar de residencia normal era Palestina durante el periodo del 1 de junio de 1946 al 15 de mayo de 1948, y que perdieron su hogar y sus medios de subsistencia como resultado de la guerra de 1948”.
Ante la falta de una solución al problema de los refugiados de Palestina, la Asamblea General ha renovado repetidamente el mandato de la UNRWA. La más reciente extensión abarca hasta el 30 de junio de 2026.

El mandato de la UNRWA estipula que la Agencia debe prestar servicios a los refugiados palestinos “hasta que se encuentre una solución justa y duradera a su difícil situación”, y determina que es responsabilidad de la comunidad internacional ayudar a encontrar esa solución.
Durante décadas, la UNRWA ha brindado servicios humanitarios esenciales y protección a los refugiados palestinos en las zonas controladas por Israel, en particular en los territorios palestinos ocupados (Cisjordania y la Franja de Gaza). Entre ellos se incluyen centros de salud, escuelas y centros de formación profesional.
Cuando el organismo de la ONU comenzó a funcionar en 1950, respondía a las necesidades de unos 750.000 refugiados de Palestina. Hoy, unos 5,9 millones de refugiados de Palestina en el territorio palestino ocupado, Jordania, Líbano y Siria tienen derecho a los servicios de la UNRWA.





