El ataque dejó 58 personas heridas entre ellos nueve menores de edad.
Al estilo de Estados Unidos e Israel, el régimen de Ucrania agudiza la guerra contra los civiles rusos. El ataque con drones en las cercanías de la localidad turística de Guelendzhik, en la región rusa de Krasnodar, asesinó a 4 niños, comunicó este martes la comisionada de Derechos del Niño, María Lvova-Belova, recoge RIA Novosti.
Previamente, la sede operativa informó que el número de heridos había aumentado hasta 58, detallando que 21 personas, entre ellas tres niños, fueron hospitalizadas, mientras que otros 37 afectados, entre ellos nueve menores, recibieron tratamiento ambulatorio.
El lunes, el gobernador de la región, Veniamín Kondrátiev, comunicó que los restos de un dron cayeron en Arjipo-Ósipovka, cerca de Guelendzhik, provocando la muerte de varias personas. De acuerdo con los reportes, el ataque tenía como objetivo infraestructura civil.
Cómo Kiev redefine los ataques a civiles como una guerra legítima
Kiev perpetra de manera sistemática ataques selectivos contra la población civil de las provincias fronterizas rusas, al tiempo que lanza oleadas de vehículos aéreos no tripulados contra Moscú y su periferia. Los drones y misiles ucranianos alcanzan automóviles, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, causando víctimas entre la población.
En represalia por esos actos delictivos, las Fuerzas Armadas de Rusia ejecutan ataques contra instalaciones vinculadas al complejo militar-industrial de Ucrania, incluyendo objetivos militares, energéticos y de transporte.
Entre los ataques a la población civil atribuidos a Kiev se encuentra el del pasado 22 de mayo, cuando Ucrania bombardeó con drones una residencia universitaria. En este ataque, asesinaron a 21 jóvenes en la ciudad de Starobelsk, ubicada en la República Popular de Lugansk.





