Washington envía a cientos de connacionales a Guatemala y Honduras para evitar su pronto retorno; el Gobierno de México rechaza la medida.
El Gobierno de Estados Unidos implementó una estrategia de deportación de migrantes mexicanos a través de terceros países como Guatemala y Honduras, a pesar de que las autoridades de México reiteraron su disposición de recibir a todos sus connacionales directamente en territorio nacional, de acuerdo con fuentes del Departamento de Seguridad Nacional citadas por CBS.
Reportes de AP señalan que Washington trasladó en el último año a cerca de 2 350 ciudadanos mexicanos a Guatemala y a un grupo adicional a Honduras. Al respecto, el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, aclaró que estas personas arriban en vuelos compartidos con guatemaltecos repatriados y que su país únicamente facilita el tránsito para que sean reenviadas a México en un lapso menor a 24 horas. La presidencia de dicho país detalló que, tras recibir atención básica, las personas deportadas son trasladadas en autobuses hacia la frontera sur mexicana.

La Secretaría de Relaciones Exteriores de México rechazó esta práctica y recordó que todo ciudadano mexicano tiene el derecho constitucional de ingresar a su propio país de forma directa. Por su parte, el Instituto Nacional de Migración señaló que la intención de Washington es dificultar un nuevo cruce fronterizo mediante la distancia geográfica.
Organizaciones de la sociedad civil indicaron que esta medida incrementa la tensión diplomática entre ambas naciones, en un contexto en el que México presentó reclamos formales ante Estados Unidos por el fallecimiento de 17 connacionales en operativos o bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses.





