La familia del excomandante del M-19, exgobernador y exsenador confirmó su deceso este 1 de noviembre en Bogotá. El país despide a una de las figuras políticas más influyentes de los últimos cincuenta años.
El escenario político colombiano sufre una pérdida irreparable. Este domingo 1 de noviembre de 2026, a la edad de 78 años, falleció en la ciudad de Bogotá Antonio José Navarro Wolff, según confirmaron sus familiares a través de un comunicado oficial. Con su partida se apaga una de las voces más lúcidas de la transición institucional, la reconciliación nacional y la modernización del Estado moderno colombiano.
Nacido en Pasto el 9 de julio de 1948, Navarro cursó estudios de ingeniería sanitaria en la Universidad del Valle y realizó posgrados en Inglaterra. Su trayectoria pública dio un giro radical en la década de los setenta y ochenta al integrarse a la guerrilla del Movimiento 19 de Abril (M-19), organización en la que escaló hasta la comandancia y desde la cual impulsó un viraje histórico hacia la negociación de paz.
El tránsito de las armas a la paz y la Constituyente de 1991
Navarro fue una pieza central en los acuerdos de paz firmados en marzo de 1990 bajo el gobierno de Virgilio Barco, pacto que desmovilizó al M-19 y reconfiguró el mapa político del país. Tras el asesinato de su compañero de causa Carlos Pizarro Leongómez, asumió con firmeza la jefatura política del movimiento convertida en la Alianza Democrática M-19 (AD-M-19).
Su legado más perdurable se cimentó en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991. Copresidente de dicho cuerpo colegiado junto a Álvaro Gómez Hurtado y Horacio Serpa Uribe, Navarro desempeñó un papel articulador fundamental para la redacción y promulgación de la Constitución Política vigente, consagrando derechos fundamentales, mecanismos de participación ciudadana y el pluralismo democrático que transformaron la nación.
Una trayectoria de servicio público sin fracturas
A lo largo de más de tres décadas de vida civil e institucional, ocupó cargos de alta responsabilidad en el Estado y los gobiernos locales:
Ministro de Salud: Designado por el presidente César Gaviria, impulsando debates estructurales sobre la política sanitaria del país.
Alcalde de Pasto: Distinguido nacionalmente por su gestión gerencial y el saneamiento fiscal de la capital nariñense.
Gobernador de Nariño: Ejercicio administrativo reconocido por la planeación participativa y la transparencia en la ejecución de recursos públicos.
Congresista de la República: Con periodos prolongados en el Senado y la Cámara de Representantes, donde se consolidó como un legislador riguroso, promotor de reformas sociales, ambientales y de control político riguroso.
Sobreviviente de un atentado con granada en 1985 que le costó la pérdida de su pierna izquierda, Navarro mantuvo siempre un talante dialogante, pragmático y alejado del sectarismo radical, convirtiéndose en referente ético para distintas generaciones de colombianos.
Personalidades de todo el espectro ideológico, líderes sociales, académicos y agremiaciones han expresado sus condolencias, destacando que con su muerte Colombia pierde a un demócrata íntegro que dedicó su vida a transformar las armas en palabras y a construir las instituciones que hoy rigen la democracia colombiana.





