Teherán lanza oleadas de drones contra instalaciones en Irak y Kuwait en represalia por la ofensiva conjunta de Washington y Tel Aviv que acabó con la vida de Alí Jameneí.
Irán lanzó una nueva oleada de ataques con drones y aeronaves no tripuladas contra instalaciones militares de Estados Unidos en Oriente Medio, manteniéndolas bajo fuego durante la noche del 20 y la madrugada del 21 de marzo de 2026.
Videos difundidos por las agencias Fars y Tasnim muestran incendios de gran magnitud y columnas de humo en la base militar Victory, situada cerca del aeropuerto de Bagdad, Irak. Otros registros audiovisuales exponen una situación similar en la base estadounidense As-Salam, en Kuwait, mientras que diversas imágenes captaron el momento exacto en que un dron impactó la infraestructura de Victory.
A pesar de que el presidente Donald Trump afirma tener bajo control el conflicto iniciado junto a Israel contra Irán, los hechos sugieren lo contrario. El mandatario estadounidense restó importancia al control del estrecho de Ormuz, sosteniendo que otros países deben disputar el tránsito por dicha vía. Esto ocurre tras el bombardeo del 3 de enero de 2026, acción en la que se produjo la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de la primera dama, Cilia Flores.
Escalada bélica de EE. UU. e Israel contra Irán
La madrugada del sábado 28 de febrero, Israel y Estados Unidos iniciaron una ofensiva conjunta contra Irán con el objetivo declarado de «eliminar las amenazas» de la República Islámica. Los bombardeos resultaron en la muerte del ayatolá Alí Jameneí y de altos mandos militares, entre ellos Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional; Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia Basij; y Esmaeil Khatib, ministro de Inteligencia. Tras el deceso del líder supremo, su hijo, Mojtabá Jameneí, fue elegido como su sucesor.
Desde el inicio de las hostilidades, las autoridades persas reportan más de 1,300 civiles fallecidos y más de 18,000 heridos. Asimismo, miles de infraestructuras civiles, incluyendo viviendas, centros médicos y escuelas, han sido destruidas o presentan daños graves.
Represalia y bloqueo energético
En respuesta, Teherán ha ejecutado numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y bases estadounidenses en la región. Como represalia a los ataques contra su infraestructura energética, la República Islámica realizó incursiones masivas que alcanzaron instalaciones petroleras vinculadas a EE. UU. en diversos países de Oriente Medio.
Además, Irán mantiene un bloqueo casi total en el estrecho de Ormuz, ruta por donde circula el 20 % del crudo y gas mundial, lo que ha provocado un ascenso histórico en los precios de los combustibles a nivel global.





