La excandidata presidencial ecuatoriana calificó de «absurda» la acusación en su contra y denunció una «dictadura» en el país; su partido asegura que permanece incomunicada en el Cuartel Modelo de Guayaquil, mientras Human Rights Watch pide garantías de debido proceso
La excandidata presidencial de Ecuador Luisa González se pronunció este 22 de octubre tras su detención, que calificó de «absurda», con un llamado a todas las fuerzas progresistas a unirse «para lograr la libertad y la democracia en el país».
«Hemos llegado a una situación insostenible», señaló a través de un comunicado publicado en la red social X.
En el texto, la exparlamentaria afirmó: «Hoy me toca a mí ser detenida por una acusación absurda». Añadió que responderá «con la dignidad de las ecuatorianas y los ecuatorianos que nada deben y que están comprometidos con lograr la libertad del Ecuador y un futuro mejor para el país».
La también excandidata a la prefectura de Manabí calificó al Gobierno de Daniel Noboa de «dictadura», que ha convertido «el ataque a las libertades y la persecución política» en «una realidad permanente». Advirtió, además, que «los presos políticos de la dictadura están siendo maltratados y torturados».
González se dirigió asimismo a sus compañeros de Revolución Ciudadana, el movimiento progresista que presidió entre 2023 y enero de 2026. «Es momento de unidad, unidad y unidad para lograr la libertad y la democracia en el país», expresó.
Las primeras reacciones
El expresidente Rafael Correa fue el primero en alertar sobre la detención. En su cuenta de X difundió las primeras imágenes del arresto de su compañera de partido y escribió: «¡Increíble! ¡Fuerza, Luisa!».
Posteriormente, la Fiscalía confirmó la información de manera parcial: indicó que tres personas habían sido detenidas en las provincias de Manabí y Pichincha, sin revelar sus nombres. El ente acusador precisó que «investiga presuntas irregularidades en el financiamiento político y el gasto electoral en publicidad durante la campaña presidencial de 2023, por inconsistencias en los aportes y el origen lícito de los recursos».
En una entrevista con RT, Correa sostuvo que se trata de una «persecución política» contra González. Afirmó que el Gobierno de Noboa es «una dictadura que no respeta nada» y que «está tratando de aniquilar a la oposición».
Por su parte, el Movimiento Revolución Ciudadana difundió un comunicado en el que calificó lo ocurrido de «aberración jurídica». La organización exigió a las autoridades «informar de inmediato la ubicación exacta de Luisa González y garantizar el acceso irrestricto de sus abogados defensores y veedores de derechos humanos».
Denuncian incomunicación en el Cuartel Modelo
Durante la tarde del 22 de octubre, Francisco Estarellas, vicepresidente de Revolución Ciudadana, denunció que González permanece incomunicada en el Cuartel Modelo de Guayaquil, adonde fue trasladada tras su detención.
Estarellas explicó, en declaraciones a la prensa, que ni él ni el equipo jurídico de la excandidata han podido comunicarse con ella, y que tampoco se ha permitido el ingreso de representantes de organizaciones de derechos humanos. «Estamos con una incertidumbre. Estuvo incomunicada largas horas, que no sabíamos del paradero de ella, apenas nos enteramos hemos venido acá al Cuartel Modelo», relató, y precisó que uno de los abogados intentaba ingresar al recinto. Denunció, además, que no se ha respetado el debido proceso.
Human Rights Watch pide garantías
Juanita Goebertus, directora de la División de las Américas de Human Rights Watch, manifestó que la organización monitorea «con preocupación» la detención de la líder opositora. Según indicó, el hecho ocurre «en medio de un proceso electoral marcado por el cambio de fecha y la cancelación y suspensión de partidos».
«Las autoridades deben darle todas las garantías de defensa y debido proceso», enfatizó Goebertus.





