El Kremlin señala que el levantamiento de restricciones constitucionales en el país báltico y la llegada de tropas de EE. UU. representan una amenaza directa a la seguridad e integridad del territorio ruso.
El Kremlin advirtió categóricamente que la Federación de Rusia adoptará todas las medidas estratégicas y militares necesarias para garantizar la soberanía e integridad de su territorio frente a las intenciones de Lituania de levantar las restricciones constitucionales para el despliegue de armas nucleares en su suelo.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, condenó enérgicamente las recientes decisiones del Parlamento lituano y la abierta disposición de Washington de incrementar su presencia militar en las fronteras rusas, señalando que estas acciones ahondan la confrontación en Europa Oriental:
«Si alguna infraestructura militar se acerca a nuestras fronteras, es evidente que eso no puede interpretarse más que como un paso hacia la escalada de la tensión. Lo mismo ocurre con el despliegue de armas nucleares en el territorio de un Estado vecino».
https://t.me/youlistenedmayak/44470
El vocero subrayó ante los medios de comunicación que estas decisiones parlamentarias en la nación báltica destruyen la arquitectura de seguridad regional y elevan el riesgo de un conflicto de dimensiones globales:
«Ninguno de los dos hechos contribuirá a la estabilidad y la previsibilidad de la situación en el continente europeo, sino que, por el contrario, supondrá un nuevo paso importante en el aumento de la tensión, lamentablemente. En cuanto a Rusia, por supuesto, se verá obligada a adoptar todas las medidas necesarias para garantizar su propia seguridad».
Injerencia de la OTAN y expansión militar de EE. UU.
Las declaraciones de la Presidencia rusa responden a la votación celebrada en el Seimas (Parlamento lituano), donde se aprobó en primera lectura una reforma para abolir el artículo constitucional que prohibía expresamente la instalación de armas de destrucción masiva y bases militares extranjeras en su territorio. Con este movimiento legislativo, el Gobierno de la república báltica, integrante de la OTAN desde 2004, busca despejar el camino para albergar ojivas atómicas y arsenales estratégicos del bloque occidental a escasos kilómetros de la frontera rusa y del enclave de Kaliningrado.
A esta escalada se suma el permanente cabildeo de las autoridades lituanas ante la Casa Blanca. Un día antes del pronunciamiento del Kremlin, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su administración evalúa formalmente la propuesta del Gobierno lituano para instalar una base militar permanente de tropas estadounidenses en la región, consolidando el cerco militar de la OTAN en las fronteras occidentales de Rusia.





