Iván Cepeda, candidato a la presidencia de Colombia. Fotografía de @chelocamachx
El candidato del Pacto Histórico reafirmó su independencia frente al presidente Petro y defendió la elección de Aida Quilcué como un acto de justicia simbólica para los pueblos indígenas.
En una reciente entrevista otorgada al diario El País, el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, sostuvo que las candidaturas de la derecha, aunque dispersas en distintos partidos, convergen en las filas del uribismo. Con su característico estilo directo, Cepeda definió el escenario electoral como una confrontación de modelos de país.
A continuación, destacamos los puntos más relevantes de su intervención:
Sobre sus rivales directos
Cepeda fue enfático al señalar que figuras como Paloma Valencia intentan proyectar una imagen moderada que, a su juicio, no coincide con la realidad:
“Paloma [Valencia] también es de ultraderecha. No hagamos ficción ni operaciones de maquillaje. Paloma es Uribe; ella intenta recubrirse de centro, pero siempre aflora su extremismo. En ambos casos estamos ante la misma visión. Nuestro enfrentamiento es claro: no es con Paloma ni con Abelardo, es contra Uribe”.
Al ser consultado sobre su relación con el actual mandatario, el candidato subrayó su independencia estratégica y política:
“Mi campaña tiene un solo estratega y soy yo. Es una estrategia que emana de mi visión del país y de mi experiencia. No recibo instrucciones del presidente sobre lo que debo hacer. Yo no soy una copia ni un clon de nadie, tampoco de Petro”.
La corrupción como sistema
Para Cepeda, el problema de la corrupción en Colombia ha dejado de ser una conducta aislada para convertirse en el eje del poder político:
“Vamos a enfatizar la lucha contra la gran corrupción. Creo profundamente en una revolución ética, porque en Colombia esto ya no es un desvío, se ha vuelto un sistema. Aquí se ha cogobernado con la corrupción en casi todos los periodos”.
Significado de su fórmula vicepresidencial
Finalmente, defendió la elección de Aida Quilcué como un paso necesario frente a la crisis que enfrentan las comunidades originarias:
“En un país donde están exterminando a 70 pueblos indígenas, no debería ser necesario explicar por qué elijo a una mujer indígena como mi fórmula vicepresidencial. Muchos preguntan cuántos votos sumará, pero eso no movió mi decisión. Para mí, lo importante es el significado, la trascendencia y el simbolismo”.





