La justicia penal confirmó la responsabilidad del hermano del expresidente Álvaro Uribe en la creación del grupo ‘Los 12 Apóstoles’, responsable de más de 500 asesinados en el norte de Antioquia.
La justicia colombiana ratificó este jueves la condena de 28 años de prisión contra el ganadero Santiago Uribe Vélez. La sentencia lo halla culpable en calidad de coautor de los delitos de concierto para delinquir agravado y homicidio agravado, tipificados bajo el estándar de crímenes de lesa humanidad.
De acuerdo con la providencia de más de 300 páginas, quedó probado que Uribe Vélez «conformó y dirigió» la organización armada ilegal conocida como ‘Los 12 Apóstoles’. Este grupo satélite ejecutó asesinatos selectivos basados en «listas negras» que eran coordinadas de forma conjunta entre civiles y agentes de la Policía Nacional. Cifras de contexto estiman que la estructura criminal perpetró al menos 525 homicidios en la región, siendo los municipios de Yarumal, Valdivia y Santa Rosa de Osos los más afectados.
Entre los hechos documentados destaca el asesinato del conductor de transporte público Camilo Barrientos, señalado arbitrariamente por la organización de abastecer a estructuras guerrilleras. El fallo judicial sostiene que Santiago Uribe recibió dicha información de inteligencia ilegal y planificó el homicidio en complicidad con su lugarteniente, alias ‘Rodrigo’, y el entonces oficial de la Policía, Juan Carlos Meneses.
Para acreditar la responsabilidad penal de Uribe Vélez, el Tribunal validó en conjunto más de 80 testimonios. Entre las pruebas decisivas figuraron las declaraciones de exuniformados, trabajadores rurales y desmovilizados de la estructura, así como los señalamientos de los exjefes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) Salvatore Mancuso, Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’, y Diego Fernando Murillo, alias ‘Don Berna’. Estos últimos coincidieron en tipificar al acusado como colaborador y financiador del Bloque Metro.
La cronología judicial de este caso se extiende por tres décadas: la investigación preliminar inició en diciembre de 1995, fue archivada en 1999 y formalmente reactivada en 2010 tras nuevas evidencias. El juicio definitivo, que concluyó con esta ratificación de condena, se había iniciado formalmente en el año 2020.





