Teherán respondió con misiles y drones en cinco países de la región luego de un ataque estadounidense que mató a 68 civiles en una boda e impactó buques petroleros.
Las Fuerzas Armadas de Irán lanzaron este miércoles una ofensiva coordinada con misiles y drones de tipo Arash contra múltiples bases e instalaciones militares de los Estados Unidos en Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait e Irak. La maniobra se produce como respuesta a los bombardeos de gran escala ejecutados por Washington en las provincias de Sistán y Baluchistán y Hormozgán, los cuales alcanzaron una zona residencial donde se celebraba una boda en la localidad de Kuhestak, con un saldo de al menos cinco muertos y 68 heridos.
Entre los objetivos alcanzados por la Guardia Revolucionaria figuran las bases de Al Dhafra y Al Minhad en Emiratos Árabes Unidos, la base de Sheikh Isa en Baréin —donde impactaron sistemas de radar y posiciones de aviación de reconocimiento— y el puesto de mando de la base aérea Ali Al Salem en Kuwait. Por su parte, el Mando General de las Fuerzas de Defensa de Baréin confirmó la activación de sus sistemas de defensa aérea para interceptar proyectiles en su territorio y calificó el uso de drones como una violación al derecho internacional.
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La escalada militar inició este martes, cuando el Mando Central de EE. UU. (Centcom) atacó posiciones de la Guardia Revolucionaria e intervino directamente por primera vez dos buques cisterna iraníes, justificando la acción por un presunto minado del estrecho de Ormuz. Tras la operación, el presidente Donald Trump defendió la legitimidad de las incursiones y amenazó a Teherán con una ofensiva aún mayor que pondría en riesgo la continuidad de la República Islámica en caso de represalias.
Ante la advertencia de Washington, el Estado Mayor iraní y la Guardia Revolucionaria prometieron «golpes devastadores» contra el contingente norteamericano en la región. El recrudecimiento del conflicto provocó un impacto inmediato en los mercados internacionales de hidrocarburos, situando el barril de crudo Brent por encima de los 95 dólares y el West Texas Intermediate (WTI) cerca de los 91 dólares, alcanzando sus cotizaciones más altas en semanas.





